Graham fue la primera compañía en producir su propia aplicadora de etiquetas, desarrollando aplicadoras de doble cabezal con cambio automático, y posteriormente el primero en introducir etiquetadoras programables, controladas por servomotores. Siempre ha sido una política de la empresa mantener las máquinas tan sencillas como es posible, para una operación y control simple y directo, y evitando complicaciones en el mantenimiento.
Ahora, años después, la Compañía sigue suministrando exitosamente un rango comprensivo de etiquetadoras autoadhesivas alrededor del mundo.
La espalda para sobrepasar |